
En una prensa automática destinada a la exportación, no se puede permitir tiempo de inactividad debido al cambio de lámparas o a problemas en el proceso de curado. Cuando esa prensa llega al cliente, el proceso de curado por UV debe funcionar correctamente en cada turno, desde el primer día. Por eso, los fabricantes que exportan productos utilizan nuestras lámparas UV certificadas según las normas CE como equipo original; están diseñadas para funcionar sin problemas, ciclo tras ciclo, sin perder su rendimiento.
Lo que realmente importa Construimos estas lámparas utilizando lámparas de vapor de mercurio a alta presión, cuya emisión espectral permanece estable en las bandas de absorción del fotoiniciador, en tintas para impresión offset, flexográfica y serigráfica. La intensidad de radiación se mantiene constante a lo largo de todo el arco de luz, lo que permite una distribución uniforme de la energía sobre el sustrato. El reflector utiliza un recubrimiento dicróico para dirigir la luz UV útil hacia adelante y controlar el calor infrarrojo. La salida de luz es lo suficientemente consistente como para cumplir con las pruebas de durabilidad de los recubrimientos, donde la estabilidad de la dosis y la longitud de onda determinan si el producto pasa o falla en las pruebas.
Por qué funciona en la práctica Como componente integral de la máquina, la lámpara se integra perfectamente en los sistemas eléctricos y mecánicos de las prensas automáticas. La certificación CE evita problemas relacionados con el cumplimiento de normativas en los modelos destinados a la exportación. Una dosis estable reduce los desperdicios: ya no hay riesgo de que la tinta no se cure adecuadamente o que se considere “suficientemente buena”. Se necesitan menos cambios de lámparas. Los tiempos de curado son predecibles. Además, se consume menos energía por pieza impresa, especialmente cuando se trabajan ciclos a alta velocidad.
Detalles prácticos Estas lámparas solo alcanzan su rendimiento nominal cuando se utilizan junto con el balasto, el encendedor y el reflector adecuados. Si el dispositivo se calienta demasiado o el flujo de aire se ve afectado, el rendimiento de la lámpara disminuye. Es importante mantener libre el camino de refrigeración indicado por el fabricante. Planifique el reemplazo de la lámpara según su vida útil, y no cuando su rendimiento ya sea insuficiente para el proceso.